Las Retribuciones en Especie

Las Retribuciones en Especie

Según el Estatuto de Trabajadores, el pago en especie nunca puede superar el 30% del salario total percibido.

En los empleados del hogar, pese a que diferentes sectores solicitan su extinción, asciende por el momento hasta el 45%.

El sistema reporta beneficios tanto a trabajadores como a empresas que ven en esta herramienta una fórmula de compensación para fidelizar e incentivar a sus empleados e incluso para retenerlos frente a lo que les pueda ofrecer la competencia.

Hay excepciones por las que el empleado no tributa, y que hacen de ellas un reclamo interesante por el que el trabajador debería negociar.

Las retribuciones constituyen rentas en especie mediante la utilización, consumo u obtención de bienes, derechos o servicios de forma gratuita o por precio inferior al normal de mercado, aún cuando no supongan un gasto real para quien las conceda.

De otra vertiente están las rentas dinerarias, aquéllas que se obtienen cuando el pagador de las rentas -la empresa- entrega al contribuyente -el trabajador- importes en metálico para que éste adquiera los bienes, derechos o servicios que él quiera.

Ahora bien, hay algunas excepciones. Se trata de retribuciones que atendiendo únicamente a la definición que de ellas se hace en el texto legal deberían ser en especie, pero que quedan excluidas de esa clasificación.

Es entonces cuando el trabajador recibe esos bienes o unos determinados servicios pero no está obligado a pagar impuestos por ellos porque no tributan.

Así la ley excluye de las retribuciones en especie las siguientes entregas y servicios gratuitos o que se prestan a un precio inferior al de mercado:

a) Acciones o participaciones de la empresa, hasta el límite de 12.000 euros anuales por trabajador. Los títulos deben mantenerse al menos tres años, y el trabajador no puede tener una participación, directa o indirecta en la empresa, superior al 5%.

b) Las cuotas de un seguro médico privado que cubran la enfermedad del empleado o de éste y su cónyuge o descendientes no tributarán hasta el límite de 500 euros anuales por persona. El exceso tributa como retribución en especie. También las primas o cuotas satisfechas por la empresa en virtud de contrato de seguro de accidente laboral o de responsabilidad civil del trabajador están exentas de ser declaradas. Las cuotas de un seguro médico privado que cubran la enfermedad del empleado no tributarán hasta el límite de 500 euros anuales por persona.

c) La utilización de bienes destinados a servicios sociales y culturales de los empleados, como instalaciones deportivas, bibliotecas, clubes sociales, o las guarderías de empresa en las que se imparta el primer ciclo de educación infantil a los hijos de los trabajadores, así como la contratación, directa o indirectamente, de este servicio con terceros debidamente autorizados.

d) La entrega a los empleados de productos a precios rebajados en comedores de empresa o en economatos de carácter social. Además se incluyen en este apartado los vales de comida para restaurantes. Las cantidades exentas de tributación por vales-restaurante son de 9 euros diarios.

e) Estudios para el reciclaje o actualización del empleado, así como la formación en el uso de las nuevas tecnologías. Deben ser estudios relacionados con el trabajo que el empleado realice en la empresa.

f) Las ayudas para la adquisición de equipos y software para el uso de Internet por los empleados también están exentas.

Contacto:

D&V Asesores
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Tel.: 91 361 25 69

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